Acariciar a los loros

Este artículo se basa solo en los loros, no en las aves en general. No todas las especies de aves disfrutan del contacto físico, por ello antes de acariciar a un pájaro deberemos saber si su especie tiene el acicalado mutuo en su pauta o sin embargo no la tiene (como las rapaces).

Los loros, pese a ser especies sociables y que gustan de ser acariciados no son perros, ni gatos, con lo cual la forma de tocarlos será algo diferente, así qué en primer lugar abordemos los problemas que pueden surgir.

PROBLEMAS QUE PUEDE CAUSAR EL EXCESO DE TOQUE / TACTO

Los mimos y caricias excesivas en los loros y cacatúas pueden eventualmente llevar a problemas médicos y conductuales. Los más comunes son: mordidas, gritos excesivos, arrancar plumas, puesta de huevos excesiva y prolapso de la cloaca en algunas especies.

No está claro si las caricias excesivas son siempre lo que causa esto pero, sin embargo, el riesgo debería ser suficiente para sugerir a tus clientes que cambien su conducta si están entregando caricias excesivas de esta naturaleza a sus aves.

Generalmente, otras especies de loros no permiten el mismo tipo de manejo o caricias que otras especies de cacatúas (Albas o Molucas, especialmente) permiten. Esta intolerancia al tacto puede llevar al conflicto, como hemos apuntado,  ya que las aves se sensibilizan a la presencia de manos y comienzan a mostrar conductas como morder que incrementan el distanciamiento y que pueden ser molestas para los dueños.

¿DÓNDE, CÓMO Y CUÁNDO SE DEBE TOCAR A LOS LOROS?

La respuesta depende de cada loro en particular y también del entorno del ave, ya que cada hogar, aviario y cuidador es diferente. 

Generalmente, el lugar que más frecuentemente en que se toca a las aves es la parte más alta de su cabeza acicalando las plumas de esta zona, y ese acicalado será más que apreciado, pero no si es forzado. 

En ese espacio de la cabeza, un lugar favorito para las caricias en muchas cacatúas es bajo la cresta, justo sobre la cabeza donde la especies como la Albas o las Molucas tienen un área calva. 

Siempre se ha de observar  el lenguaje corporal para saber si el loro invita a rascar la cabeza o a contacto corporal, ya que, como nosotros, puede que no siempre estén de humor para ser tocados o mimados.

El lenguaje corporal que se puede ver como diciendo “no”, podría ser el movimiento de su cabeza lejos de la mano y girarla hacia un lado, aplanar sus espaldas con sus alas, lejos de su cuerpo, levantar la cola y abrir y cerrar la cloaca, si es así, se ha de prestar atención a ese requerimiento, apartar la mano e intentarlo más tarde.

Además, si las aves están mostrando conductas de apareamiento, se deben evitar los abrazos o las caricias del todo. En estos casos  los tipos de lenguaje corporal a los que se debe estar atento son:

. En el caso de las cacatúas: acuclillarse, jadear o temblar con éxtasis (a veces confundido con un ataque).
. En el caso de los guacamayos: apertura y cierre de la cloaca, la cola alta o posición en cuclillas con la espalda aplanada. 

Si se observa esto se han de obviar las caricias y el tacto y redirigir al ave a alguna otra actividad.



Familiarizarse con ese lenguaje corporal para conocer mejor al ave es fundamental ya que también aparecen invitaciones a acicalar la cual sería la del loro agachando su cabeza exponiendo su frente y tal vez tocándose bajo su cuello con una pata.

En cuanto a los abrazos u otros mimos se ha de tener presente que estos han de ser cortos y no intensos como se hace con los perros o los gatos.

De hecho, es importante tener habilidad en  el manejo con aves para prepararlos para exámenes veterinarios o para que el propietario los examine en caso de lesión. 

EN CONCLUSIÓN

Teniendo en cuenta lo que hemos apuntado estas son las zonas donde se puede y no se puede tocar al loro:

· CABEZA: la cabeza es la zona donde es más adecuado tocarlos. Ellos disfrutan con el acicalado de su cabeza y cuello, simula el comportamiento social entre los individuos de la bandada.

· LOMO: acariciar una hembra en el lomo es estimularla a reproducirse, ya que es el comportamiento que realiza el macho antes de montarla. Debemos evitar esa zona, ya que podría desembocar en una puesta de huevos y una frustración.

· COLA: al igual que el lomo, la manipulación de la cola es un comportamiento de cópula, por lo tanto no se aconseja tocársela  tampoco.

· PATAS: las patas son una zona autorizada para ser tocada, pero a no todos los loros les gusta y hay riesgo de mordedura. Se les puede tocar solo si hay plena confianza.

· PECHO Y ABDOMEN: aunque no es una zona «prohibida», son zonas vulnerables del animal y no suelen disfrutar con caricias en esas zonas.

· ALAS: las caricias debajo de las alas son una manifestación de cortejo, por lo tanto han de evitarse.
 
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